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Cómo analizar la cuenta de resultados

Para poder realizar correctamente un análisis financiero es muy importante poder comparar unos resultados empresariales con su competencia, ya que los datos en valores absolutos pueden ser engañosos o no aportar apenas información. Para poder hacer un correcto análisis financiero utilizaremos ciertos ratios que nos ayudarán en esta labor.

En entradas anteriores hemos aprendido cómo leer y entender la cuenta de pérdidas y ganancias (ver aquí) y qué es el EPS (ver aquí). Ambos casos nos servía como acercamiento para poder hacer el análisis financiero de una empresa. Sin embargo, con estos datos en bruto puede resultar difícil analizar. Para eso vamos a normalizar o relativizar la cuenta de pérdidas y ganancias de forma que podamos entender mejor este estado contable.

Relativizar la cuenta de resultados

Si comparamos dos empresas: una con unas ventas de 1.000.000 € y otra con 500.000 € aparentemente podría interesarnos más la que más vende, ¿no?. Y si encima vemos que el beneficio bruto, es decir, la diferencia entre las ventas y los costes de ventas (si quieres saber más sobre cómo calcular el beneficio bruto tenemos una entrada en la que hablamos sobre esto y más, puedes verla aquí) también es mayor, con más razón nos interesará esta, ¿verdad?.

Ahora vamos a probar a ponerlo todo en porcentajes, pondremos en base 100 las ventas, y todo lo demás como un porcentaje de estas ventas, por ejemplo:

Empresa AEmpresa B
Ventas1.000.000500.000
Coste de ventas500.000200.000
Beneficio bruto500.000300.000
Ejemplo en datos brutos
Empresa AEmpresa B
Ventas100100
Coste de ventas5040
Beneficio bruto5060
Ejemplo en datos relativos

Margen bruto

Como vemos, a pesar de que la empresa A ha ganado 200.000 € más que la B, resulta que la empresa B ha conseguido ganar en beneficio bruto un 60% de las ventas, mientras que la empresa A solo ha conseguido un 50% de sus ventas. A este porcentaje lo bautizaremos como Margen Bruto y su fórmula es:

Margen Bruto = Beneficio Bruto/Ventas

Este margen es un indicador de la eficiencia de la empresa, puesto que nos indica la capacidad que tiene de generar beneficios por cada unidad que vende. A mayor sea este ratio, mayor capacidad de transformar en beneficio las ventas. Basándonos en el ejemplo anterior, podemos ver cómo la empresa A necesita emplear más recursos para conseguir esas ventas y, aunque la empresa B genere menos ventas, en caso de igualar a la empresa A conseguirá un mayor beneficio bruto -siempre y cuando mantenga esos mismos márgenes-, por lo que en vista de estos datos preferiremos la empresa B a la empresa A.

El margen bruto es solo uno de muchos ratios financieros que necesitaremos utilizar para hacer un correcto análisis financiero de una empresa. En esta entrada veremos solo los correspondientes a la cuenta de resultados, pero dentro de este módulo encontrarás otras entradas donde veremos más ratios correspondientes al balance y al estado de flujos de caja.

Margen operativo

Si continuamos relativizando la cuenta de resultados nos iremos encontrando con información mucho más relevante y útil:

Empresa AEmpresa B
Ventas1.000.000500.000
Coste de ventas500.000200.000
Beneficio bruto500.000300.000
Gastos administrativos100.00080.000
Gastos de investigación10.00020.000
Beneficio neto390.000200.000
Ejemplo en datos brutos
Empresa AEmpresa B
Ventas100100
Coste de ventas5040
Beneficio bruto5060
Gastos administrativos1016
Gastos de investigación14
Beneficio neto3940
Ejemplo en datos relativos

Aquí vemos un nuevo ratio importante: se trata del margen operativo:

Margen operativo = Beneficio Operativo/Ventas

Este ratio tiene la misma función que el margen bruto: mostrar la eficiencia de una empresa, pero de forma más precisa, ya que incluye los gastos administrativos, de investigación, de marketing -en caso de haberlos-, entre otros. Siguiendo el ejemplo vemos que -en este caso- la empresa A y la empresa B han conseguido unos márgenes similares, por lo que la elección entre una empresa u otra ya no es tan clara.

Margen neto

Como último ratio importante tenemos el margen neto:

Margen neto = Beneficio neto/Ventas

En este incluiremos gastos como intereses de la deuda e impuestos y, por tanto, será más preciso. Sin embargo, que sea más preciso no implica que sea más útil, ya que los impuestos y los intereses de la deuda no siempre dependen de la empresa y, por tanto, no reflejan igual de bien la eficiencia de la empresa. Por ejemplo, una empresa española pagará más impuestos que una empresa estadounidense, debido a que cada país tiene su propias leyes fiscales. No obstante, puede que la empresa española sea más eficiente que la estadounidense aún mostrando un peor margen neto. Como siempre, aquí entra el criterio del analista y su experiencia, siendo él quien decide a qué ratios darle más importancia a la hora de comparar dos empresas.

Análisis financiero con ratios

Ahora que ya tenemos todos los ratios vamos a incluir a nuestro ejemplo una tercera empresa:

Empresa AEmpresa BEmpresa C
Ventas100100100
Margen bruto506050
Margen operativo394045
Margen neto152010
Ejemplo en datos relativos

Con lo visto anteriormente, ¿qué empresa elegirías tu sabiendo que son empresas del mismo sector y país, y por qué?

Finalmente, las ventajas de relativizar la cuenta de resultados no es solamente obtener estos ratios, también nos puede servir para saber qué empresa gasta más en investigación y desarrollo por ejemplo, o ver qué empresa invierte más en marketing, o quién necesita menos personal, etc. Es muy útil esta técnica para el análisis financiero, por lo que no esperes a implementarla en tus análisis.

Evolución temporal

La evolución de estos ratios a lo largo del tiempo es otro factor importante a considerar. No es lo mismo decir que una empresa tiene un margen neto del 25%, mejor incluso que la media de su sector, que decir que la empresa tiene un margen neto del 25%, superando la media de su sector pero un 50% por debajo de lo marcado hace 3 años. En este caso vemos como, a pesar de que la empresa está obteniendo mejores resultados, estos están siendo peores con el paso del tiempo. Es importante, por tanto, analizar las empresas desde un punto de vista dinámico, no estático. Para entenderlo mejor, podemos pensar en las películas, estás no dejan de ser un conjunto de fotogramas que reproducidos de forma ordenada cuentan una historia. Bien, en este caso ver la cuenta de resultados de un año concreto sería el equivalente a ver un solo fotograma. Para entender bien de que va la película necesitamos ver varias fotos una detrás de otra.

Además, ver una evolución temporal nos permitirá ver también las tasas de crecimiento de la empresa, que en parte justificarán valoraciones más o menos elevadas, pero eso será un asunto que tocaremos en otro apartado.

Comparación con el sector

Es importante ver la evolución de la empresa y compararla con la evolución del sector, ya que esto nos permitirá ver si los cambios en ese periodo son debido a la empresa o un movimiento conjunto del sector. Por ejemplo, supongamos que estamos viendo que nuestra Empresa B del ejemplo anterior ha estado empeorando sus márgenes netos durante los últimos 5 años pasando de un 30% al 20% actual. Si tratamos esto con independencia probablemente pensemos que la empresa esté en problemas o esté pasando por una serie de dificultades. Sin embargo, falta ver qué está ocurriendo en el sector. Si el sector en su conjunto se está enfrentando al mismo problema, podremos «respirar tranquilos» ya que es un problema generalizado. Sin embargo, si el sector no ha empeorado sus márgenes o incluso los ha mejorado, podemos empezar a investigar qué es lo que le está ocurriendo a la empresa.

En ningún caso esto serán buenas noticias. Antes ponía «respirar tranquilos» entre comillas, porque simplemente supone que la empresa está yendo a corriente del sector, pero el trabajo de investigación tendremos que hacerlo igualmente. Aunque en este caso lo haremos observando las causas por las cuales ese sector en concreto puede estar empeorando sus márgenes. Normalmente, esto se puede deber a la fase del ciclo que estemos atravesando en ese momento. Sobre esto hablaremos en el módulo de economía, por ahora, simplemente es importante considerar la importancia de esto.

Normalmente, los analistas solemos escoger un plazo de 5 a 10 años, no menos y no necesariamente más. En este plazo es donde podremos ver movimientos relevantes de la cuenta de resultados, podremos ver si la empresa está mejorando o empeorando sus márgenes de manera consistente. La decisión de entre 5 y 10 años es subjetiva, pero ha de ser tomada con cabeza. De manera habitual, escogeremos 5 años para aquellas empresas en sectores NO CÍCLICOS, es decir, que sus números no se vean tan afectados por las diferentes fases del ciclo, y 10 para aquellos sectores CÍCLICOS. Quedarse cortos de años nos puede dar una falsa sensación tanto en el buen como en el mal sentido.

Supongamos que estamos observando una empresa del sector minero de oro. Si escogemos un horizonte de 3 años, podríamos ver una mejora sustancial en los márgenes y unas tasas de crecimiento elevadas. Sin embargo, esto podría deberse a un simple aumento en el precio del oro fruto de la fase del ciclo en el que estamos. Esta anomalía sería difícil de observar en un horizonte temporal tan corto. Escogiendo 10 años, podremos ver un patrón de subidas y bajadas de los márgenes y de los crecimientos que nos darán esa señal de alerta de que hay algo que está moviendo al sector y que no parece depender de las empresas, en este caso, el precio del oro.

Conclusión

Analizar la cuenta de resultados puede ser una tarea muy sencilla aparentemente. Simplemente calculando 4 ratios y viendo su evolución y comparándolo con su sector tendríamos ya todo el trabajo hecho. Por desgracia, esto es solo la punta del iceberg. Recordemos que los estados financieros simplemente nos proporcionan una cara de la moneda, los resultados monetarios que su modelo de negocio tiene. Sin embargo, y volviendo de nuevo al ejemplo de la película, nosotros queremos saber de qué va esta película y a los fotogramas es necesario darles un contexto. Nuestro trabajo como analistas es ver encontrar e interpretar ese contexto. Necesitamos saber qué es lo que permite a la empresa crecer o por qué tiene unos márgenes más amplios que la competencia. Veremos más adelante en este módulo que esto se debe a las ventajas competitivas y a las barreras de entradas y veremos cómo analizar esto.

Kevin González

Kevin González

Analista financiero en Gesem AV. Graduado en ADE en la Universidad de Alicante. Master en FIntech y Blockchain en la Universidad Europea.

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