¿Cómo analizar el estado de flujos de caja?

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Hace unas semanas hablábamos en La Ruta del Financiero sobre el estado de flujos de caja. Vimos qué era, cómo se construía y cómo la podíamos usar para analizar una empresa. Hoy vamos a ser más concretos en este último aspecto y veremos las principales técnicas utilizadas para analizar el estado de flujos de caja.

Lo primero que podemos hacer para analizar el estado de flujos de caja de una empresa es relativizar cada una de las partidas dentro de este estado contable. De esta forma nos será mucho más fácil compararlos con otra empresa o con otros resultados de otros años. Esta técnica la hemos usado anteriormente para analizar los otros dos estados contables vistos en el blog. Si eres nuevo en el blog te recomiendo que eches un vistazo a el apartado de Análisis y Reporte Financiero.

Relativización del estado de flujos de caja.

En el caso de la cuenta de pérdidas y ganancias vimos que la forma de relativizar ese estado era dividiendo todas sus partidas por los ingresos de la empresa en ese periodo. Para el balance vimos que lo mejor era que para las cuentas de activo se dividiera todo por el total de activos, y para las cuentas de pasivo y patrimonio neto por el total del pasivo + patrimonio neto. En el caso del estado de flujos de caja, vamos a dividirlo todo por el resultado neto de la empresa. Esto nos permitirá analizar el estado de flujos de caja a lo largo del tiempo ya que podremos ver si por ejemplo el CFO (Cash Flow de las Operaciones) sigue manteniendo un margen consistente a lo largo del tiempo o si por el contrario se está deteriorando.

Una vez relativizado y analizado, podemos hacernos una idea de si la empresa está mejorando, manteniendo o empeorando su rendimiento o su efectividad en los flujos de caja. Esto nos puede llevar a muchas conclusiones tal y como vimos cuando presentábamos el estado de flujos de caja, ya que por ejemplo un deterioro en CFF (Cash Flow de las Financiaciones) podría estar diciéndonos que la empresa podría acabar teniendo problemas con la deuda por una generación de caja insuficiente. En cambio, si no realizamos esta técnica no sabremos realmente si esto está sucediendo o no. Veamos un ejemplo:

EJEMPLO
Empresa A2020201920182017
Beneficio neto40302010
CFO1801208060
CFI-8-7-6-5
CFF-45-30-15-5
FCF127835950
Estado de flujos de caja Empresa A

Vemos el caso de la Empresa A, que partiendo de un beneficio neto que se ha multiplicado por 4 en 4 años, ha conseguido también incrementar su FCF, por lo que aparentemente todo va bien.

Vemos ahora el caso de la Empresa B, quien también ha conseguido multiplicar por 4 su beneficio neto, pero que en cambio su FCF está en 67, cerca de la mitad que el de la Empresa A. A primera vista, un analista inexperto podría pensar que la Empresa B tiene una peor conversión de su beneficio neto en FCF y que por tanto, la Empresa A es más atractiva en ese aspecto.

Empresa B2020201920182017
Beneficio neto40302010
CFO80605040
CFI-8-7-6-5
CFF-5-5-5-5
FCF67483930
Estado de flujos de caja Empresa B

Sin embargo, si relativizamos estos balances no está tan claro quien tiene un mayor atractivo.

Empresa A2020201920182017
Beneficio neto100%100%100%100%
CFO450%400%400%600%
CFI-20%-23%-30%-50%
CFF-113%-100%-75%-50%
FCF318%277%295%500%
Estado de flujos de caja normalizado Empresa A
Empresa B2020201920182017
Beneficio neto100%100%100%100%
CFO200%200%250%400%
CFI-20%-23%-30%-50%
CFF-13%-17%-25%-50%
FCF168%160%195%300%
Estado de flujos de caja normalizado Empresa B

Como se puede observar, efectivamente la Empresa A ha conseguido una mejor conversión de su beneficio neto a FCF llegando a ser en 2020 del 318% frente el 168% de la Empresa B. No obstante, viendo esto podemos ver también que la Empresa A ha pasado de un -50% de CFF a un -113% en estos 4 años, por lo que realmente podemos pensar que ese aumento en el CFO y, por tanto, en el beneficio neto quizás este impulsado por una mayor deuda. En cambio, la Empresa B ha incluso reducido este ratio, llegando a pasar del -50% al -13% en 2020, por lo que incluso ha ido cancelando su deuda o los intereses de esta deuda son cada vez menores.

Este tipo de cosas es mucho más complicado verlas si no hubiéramos realizado esta técnica, por lo que es muy recomendable utilizarla como un primer vistazo.

Análisis del Free Cash Flow

Otra buena forma de analizar el estado de flujos de caja es precisamente viendo el flujo libre o “free cash flow”. En concreto se suelen calcular el “Free Cash Flow to the Firm” que sería prácticamente el dinero neto disponible para todos los inversores, es decir, accionistas (ordinarios y preferentes) y bonistas. El cálculo es el siguiente:

Flujo de caja libre disponible para todos los inversores.

Conviene familiarizarse con estos términos en inglés ya que es el idioma en el que aparecerán en la mayoría de informes. Como vemos, la fórmula busca encontrar el flujo de caja neto disponible para los inversores.

Por otro lado, tenemos el “Free Cash Flow to the Equity” que sería el dinero disponible para los accionistas y cuya fórmula es la siguiente.

Flujo de caja libre disponible para los accionistas.

Se trata en ambos casos de fórmulas sencillas pero que nos proporcionan información muy útil.

Ratios para el análisis del estado de flujos de caja

A continuación veremos los principales ratios que se suelen utilizar para analizar el estado de flujos de caja:

Ratios de análisis del estado de flujos de caja.

Con estos ratios podremos analizar el rendimiento de la empresa a través de ratios que comparan el CFO (Cash Flow from Operations) con los ingresos, los activos y el equity, y podremos analizar también el endeudamiento de la empresa, viendo si genera suficientes flujos de caja positivos como para cubrir sus obligaciones de pago.

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