Introducción del estado de flujos de caja

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El último estado contable que veremos en el blog es el estado de flujos de caja. A partir de la siguientes entradas del apartado de Análisis y reporte financiero analizaremos más a fondo algunos aspectos más concretos de estados contables vistos anteriormente, y profundizaremos en técnicas de análisis que nos permitirán utilizar toda la información proporcionada por estos estados para tomar decisiones de inversión.

¿Qué es el estado de flujos de caja?

El estado de flujos de caja es aquel estado contable donde se registran todos los movimientos de dinero habidos en un periodo concreto de tiempo. Entre ellos están:

  • Información sobre cobros y pagos durante un periodo.
  • Información sobre los movimientos operativos, financieros o de inversión de la empresa.

La información proporcionada en este estado es muy útil, sobretodo permitirá al analista estudiar la liquidez, la solvencia y la flexibilidad financiera de la empresa. También nos dará la información suficiente para afirmar si esta puede tener problemas para hacer frente a las deudas latentes, o si sus operaciones regulares generan suficiente caja como para hacer frente a los pagos o si la empresa puede necesitar acudir a fuentes de financiación para seguir operando, entre otras cosas.

Estructura del estado de flujos de caja.

El “cash flow” recauda información de la cuenta de pérdidas y ganancias y del balance de situación. En concreto, utiliza los datos actuales de la cuenta de pérdidas y ganancias y los cambios en el balance de un periodo a otro. Todos estos datos los estructura de una forma que nos permite analizar por separado las operaciones corrientes de la empresa, los movimientos de financiación y las inversiones que realiza. La estructura tiene la siguiente forma:

  • “Cash flow” de las operaciones (CFO por sus siglas en inglés): En este apartado se encuentra toda la información de cobros y pagos realizados por la empresa en sus operaciones corrientes, estas son generalmente las que afectan al beneficio neto.
  • “Cash flow” de las actividades financieras (CFI por sus siglas en inglés): Por otro lado, aquí encontraremos información correspondientes a todas las operaciones financieras de la empresa: compra de activos a largo plazo, adquisiciones de empresas, ventas de sucursales, entre otras.
  • “Cash flow” de las actividades de financiación (CFF por sus siglas en inglés): Por último, en este apartado aparecerá la información relativa a la estructura de financiación de la empresa. Encontraremos información sobre los pagos de intereses, cancelaciones de la deuda, entre otros.

Métodos para calcular el CFO.

Como en todos los estados contables, los principales organismos reguladores de los estándares de presentación han de aprobar unos métodos de obtención del CFO (“Cash flow” de las operaciones). Esta distinción de métodos afecta fundamentalmente en el cálculo del CFO, ya que aunque el resultado será el mismo que si utilizamos el método directo, el procedimiento es distinto. En cambio, con el CFI y CFF tanto el procedimiento como el resultado serán idénticos. En este caso, tanto el GAAP como el IFRS aprueban los siguientes métodos:

Método directo: Bajo este método, se cuentan todos los movimientos que impliquen entradas y salidas de dinero. Esto puede suponer que las cantidades difieran con las contabilizadas en la cuenta de pérdidas y ganancias, ya que mientras en este estado contable se contabilizará cuando se venza el acuerdo entre las dos partes, en el estado de flujos de caja se contabilizará conforme el dinero entre o salga de la empresa.

Evidentemente, en este método encontraremos mucha más información que en el método indirecto y de forma más precisa. La información que encontraremos en el CFO a través de este método será: dinero recibido de los clientes, dinero pagado a los proveedores, gastos operativos, dinero pagado en intereses y dinero pagado en impuestos.

Método indirecto: En este caso, para el cálculo del CFO partiremos del beneficio neto y haremos los ajustes necesarios para obtener la cantidad exacta del dinero entrante y saliente correspondiente a las operaciones de la empresa.

El primer ajuste que haremos será incluir la depreciación y amortización, ya que ha sido previamente deducido para el cálculo del beneficio neto, pero realmente no supone una salida de dinero. Incluiremos también las ganancias y pérdidas por la venta de activos ya que esta salida/entrada de dinero forma parte del CFI, no del CFO.

También necesitaremos incluir hacer ajustes por algunos cambios en el balance, por ejemplo:

Un aumento en la cuenta de proveedores implica que ha habido compras que se han financiado, por lo que no han supuesto una salida de dinero. Sin embargo, en la cuenta de COS (cost of sales) en la cuenta de pérdidas y ganancias tendremos todas las compras realizadas, por lo que necesitamos ajustar esto. Lo mismo ocurriría en caso de aumentar la cuenta de clientes, tendríamos que ajustar la partida de ventas en la cuenta de pérdidas y ganancias.

En resumen, los pasos que seguiremos son:

  1. Comenzaremos con el beneficio neto.
  2. Añadiremos o substraeremos cambios en las cuentas relacionadas con la operativa de la empresa del balance (con los ajustes explicados previamente).
  3. Añadiremos de nuevo todos los cambios que no impliquen dinero pero que reducen el beneficio neto (depreciaciones y amortizaciones).
  4. Sustraeremos ganancias y añadiremos pérdidas procedentes de la venta de activos (también con los ajustes explicados anteriormente).

Esto serían los métodos a utilizar para calcular el CFO, para obtener el CFI y el CFF existe un único método para cada caso.

Cálculo del CFI.

Para calcular el CFI (“Cash flow” de las actividades financieras), el procedimiento es muy sencillo. Consiste básicamente en calcular el dinero real que entra tras una venta o el dinero real que sale tras la compra de un activo.

Para calcular la salida de dinero tras una compra de un activo primero tendremos que ver si han habido ventas de activos antiguos en el periodo actual. La fórmula para calcularlo sería así:

Cash flow por la compra del activo = Activos brutos finales + Coste bruto de activos vendidos – Activos brutos iniciales.

* Los activos brutos es la suma de todos los activos sin deducir depreciaciones o amortizaciones

En caso de que no hayan habido ventas en el periodo, esta variable será simplemente 0 y no se tendrá en cuenta.

Para el cálculo de la entrada de dinero real tras la venta de un activo calcularemos si existe un beneficio o una pérdida con dicha venta. Para eso, utilizaremos la siguiente fórmula:

Cash flow por la venta del activo = Valor en libros del activo + Beneficio (o pérdida de la venta)

Cálculo del CFF.

Finalmente, para calcular el CFF (“Cash flow” de las actividades de inversión) tendremos en cuenta si la empresa ha incrementado sus deudas o las ha reducido. Un aumento en la deuda supondrá un CFF positivo ya que ha entrado dinero. En cambio, un repago o cancelación de una deuda supondrá un CFF negativo, ya que habrá salido dinero.

Sin embargo, aquí entran también los transacciones con los accionistas, es decir, veremos aquí también reflejados los pagos de dividendos, la recompra de acciones, las ampliaciones de capital, etc.

Tenemos por tanto, dos partes dentro del CFF, por un lado el procedente de los acreedores y por otro el procedente de los accionistas.

Cash flow procedente de acreedores = Nuevas deudas – Repago o cancelación de deudas

Cash flow procedente de accionistas = Ampliaciones de capital – Recompra de acciones – Pago de dividendos

El CFF será, por tanto, la suma de los estas dos cantidades.

Cálculo del “Free Cash Flow” (FCF).

Finalmente, restando el CFO, el CFI y el CFF podremos obtener el FCF, es decir, la caja neta generada en el periodo. Este importe es el que se sumará directamente a la caja del año que viene en el balance. Analizar la consistencia de este dato puede ayudar al analista a sacar conclusiones sobre la capacidad de generar dinero que tiene la empresa. Una empresa con FCF negativo todos los años estará quemando su caja año a año y podrá tener problemas en caso de necesitar liquidez en un momento determinado. En cambio, una empresa que genera FCF positivo todos los años irá incrementando su capacidad de liquidez año tras año y estará mejor provisionada en caso de imprevistos.

Conclusión

Tras esta lectura, el lector deberá de ser capaz de:

  1. Entender el estado de flujos de caja o “Cash Flow Statement” y los elementos que lo componen.
  2. Comprender qué es el CFO y cómo calcularlo a través de los dos métodos.
  3. Comprender qué es el CFI y cómo calcularlo.
  4. Comprender qué es el CFF y cómo calcularlo.
  5. Calcular e interpretar el FCF.

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