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La cuenta de resultados

La cuenta de pérdidas y ganancias es un estado contable donde las empresas reflejan los ingresos y gastos que han tenido en un periodo determinado. Concretamente es donde la empresa dirá lo rentable que es su negocio. Digamos que es el examen por el que todas las empresas que cotizan en bolsa tienen que pasar ante los inversores, quienes juzgarán, periódicamente, la evolución de la información contenida en este documento.

Estructura

La estructura de la cuenta de pérdidas y ganancias es muy sencilla, consiste en ir agrupando los gastos e ingresos de una empresa en diferentes categorías y que posteriormente se irán ordenando principalmente en cuatro grupos.

Beneficio bruto

Fuente: Informe 10-k de Apple 30 Oct, 2020

Lo que estamos viendo arriba es la cuenta de pérdidas y ganancias presentada por Apple en su último informe anual en octubre de 2020. Lo primero que vemos son los ingresos procedentes de su negocio, es decir, la venta de productos y la prestación de servicios tales como iCloud, Apple TV, etc. Esto será lo primero que veremos siempre en una cuenta de pérdidas y ganancias, pero el nivel de detalle con el que se desglose dependerá de la propia compañía. Hay algunas empresas que presentan una cuenta de pérdidas y ganancias más simplificada, pero que luego en las notas incluyen un desglose más detallado, como por ejemplo Inditex:

Fuente: Informe 1er semestre de Inditex

Aquí, como vemos, simplemente nos indican la cantidad vendida en el periodo. En cualquier caso, la empresa deberá detallar qué significan e incluyen esas partidas en las notas dentro del documento.

Posteriormente, veremos los costes que se consideran necesarios para poder llevar a cabo su negocio, los costes de venta. Es decir, los costes que se tienen que llevar para poder vender sus productos o servicios. En el caso de Inditex, aquí encontraríamos todos los costes relacionados con las materias primas necesarias para la fabricación de sus prendas.

La diferencia entre estos ingresos y gastos es lo que llamamos beneficio bruto y sería la primera de esas categorías que comentábamos anteriormente. Veremos en otra entrada cómo analizar este dato, por ahora solo estamos explicando de donde viene cada cosa.

Beneficio operativo

En la siguiente categoría agruparíamos todos los gastos clasificados como operativos, es decir, todo gasto que se lleva a cabo para un mejor funcionamiento del negocio. Estos suelen ser gastos de personal, gastos comerciales o de marketing, inversión en I+D, etc.

Fuente: Resultados anuales de ASM 2020

Aquí tenemos otro ejemplo donde la empresa desglosa sus costes operativos por un lado en costes comerciales, administrativos y generales, y por otro lado los gastos de inversión en I+D. El resultado de restar el beneficio bruto a los costes operativos da como resultado el beneficio operativo. Sin embargo, vemos que en el caso de Inditex encontramos una partida que dice Resultado operativo (EBITDA). Bien, esto es el resultado de incluir al beneficio operativo cualquier otro gasto o ingreso, pero que no tenga que ver ni con intereses ni con depreciaciones ni amortizaciones. Por ejemplo, en el caso de arriba el EBITDA de ASM sería el resultado de sumar el beneficio operativo (results from operations) los ingresos de inversiones y demás ingresos financieros y de restar, en este caso, solo la pérdida fruto de tener inversiones o activos en moneda extranjera.

Beneficio neto

Finalmente, una vez le descontamos al beneficio operativo los costes financieros de las deudas (los intereses) y los impuestos que la empresa haya tenido que pagar tendremos el beneficio neto. Este será, por tanto, lo que la empresa es capaz de ganar con su negocio. Si este dinero no lo dedicara a nada más, pasaría a formar parte del balance de la empresa y haría más valiosa la empresa. Normalmente, esta es la parte en la que más se fijan los inversores. Por ejemplo, uno de los ratios de valoración más empleados para ver si una empresa puede o no estar sobrevalorada es el Precio/Beneficio neto por acción.

Conclusión

Ya vemos que la cuenta de resultados es sencilla de entender. Simplemente viendo las partidas de beneficio bruto, operativo y neto podemos hacernos una idea de la rentabilidad del negocio. Además, visto de esta forma podemos entender si la empresa podría tener problemas en un futuro más hostil en el que su beneficio bruto se deteriore o el impacto que una subida de impuestos tendría en la empresa, entre muchas otras cosas que veremos más adelante. Por ahora, vamos a pasar con el segundo estado contable que veremos en La Ruta, el balance.

Kevin González

Kevin González

Analista financiero en Gesem AV. Graduado en ADE en la Universidad de Alicante. Master en FIntech y Blockchain en la Universidad Europea.

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